Una dulce tentación es la copa de durazno
con crema y licor de durazno.
Un
paseo por El Tigre es el principio de una aventura
llena de colores y encantos. A 32 km de Buenos
Aires, un recorrido que impone un circuito por
El Mercado de Frutos, las clásicas casonas
de fines del siglo XIX y, por supuesto, el Delta.
Este es el punto de partida para visitar los cientos
de islas que se encuentran en la desembocadura
del Río de la Plata. Hacia adentro, entre
los sauces frondosos, ceibos y álamos que
lo bordean, el paisaje va revelando los secretos
del delta. Un viaje fantástico para dejarse
seducir por sus lugares secretos y sus sabores.
A cincuenta minutos en lancha colectivo navegando
por el río Capitán, el restaurante
Gato Blanco es un destino buscado por turistas
y bon vivants. Este refugio isleño, que
abrió sus puertas hace 18 años,
propone hacer un alto en un espacio rodeado de
verde, a la vera del río. La cocina de
tipo internacional, a cargo de los chefs santiagueños
Rosendo Pogonza y Felipe Gorosito, invita a degustar
platos sabrosísimos, en donde se destacan
el lenguado “a la citron vert” y el
bife relleno, “abundante plato que libera
emociones gastronómicas para saborear lentamente”.
Mediodías al aire libre, para almorzar,
tomar un café, pasar un día en familia.
Una invitación a alejarse del ruido urbano
y, simplemente, dejar fluir el tiempo.
Lenguado
al citron vert
Para la salsa, saltee a fuego lento 10 g. de manteca,
la cáscara triturada de 2 limones (sin lo
blanco) y 1/2 pocillo de azúcar. Revuelva
hasta disolver y coloque 1 copa de champagne extra
brut y el jugo de 2 limones. Cocine 7 minutos a
fuego lento. Espese con 2 cucharadas de almidón
de maíz disueltas en agua.
Cocine el filete a fuego moderado aprox. 10 minutos
–previamente salpimentado con pimienta negra–
en una asadera enmantecada. Vierta 1 copa de champagne.
Para la guarnición, hierva papas noisette
y zanahorias en juliana. Glacee las zanahorias en
una sartén enmantecada con un chorro de limón
y azúcar. Sirva con 2 rodajas de limón
sin cáscara.