La originalidad radica en
que las brochettes están hechas con pescados
de diferentes sabores y colores. Acompáñelas
con un buen aderezo y ensaladas de la huerta.
Recibir
amigos y ser original en la propuesta gastronómica
es un desafío que siempre queremos sortear
con éxito, más aún si se
trata de utilizar la parrilla. Para darle un toquecito
personal al asado, tome nota de este dato: un
rico humo aromático se consigue arrojando
sobre el fuego, cuando se hayan logrado unas buenas
brasas, un puñado de hojas de orégano
seco o hierbas aromáticas como salvia,
romero, tomillo o laurel. Seguramente dará
que hablar, claro que será difícil
equiparar a las parrilladas que hacen en el restó
De La Terraza de Palermo Viejo. Este lugar, con
una terraza espectacular para disfrutar el veranito,
se especializa en delicias a las brasas que esta
vez comparten con nosotros. Sigamos entonces con
atención su explicación y saboreemos
sus especialidades.
Pinchos de mar: la propuesta es servir una fuente
con varias brochettes realizadas con diferentes
pescados. Estos no se deben marinar para que no
pierdan su gusto natural. En el centro coloque
champignones fileteados y cocinados a la parrilla.
El primer pincho (brochette) ármelo con
langostinos e intercale entre cada uno chamignones
cortados al medio (estos sí deben rociarse
con limón). Combínela con otra brochette
hecha con cuadrados de abadejo y de provolone.
El tercer pincho lleva cuadrados de salmón,
(puede ser el salmón rosado del Pacífico
o el salmón blanco) y rodajas de diferentes
vegetales. Elija los que más le gusten:
berenjenas, tomates, cebolla, ajíes, calabaza,
zuchini etc. Para la última brochette corte
cubos de besugo e intercálelos con rodajas
de limón. Salpimiéntelas bien antes
de colocarlas a las brasas. Acompañe con
ensaladas o unos buenos papines hervidos con cáscara.
No olvide tener a mano un rico aceite de oliva,
ya que unas gotas sobre las brochettes ya cocidas
será el broche final que marcará
la diferencia.
Ensalada fusión: en una compotera coloque
tomates cherry, hojas de espinaca y de rúcula
previamente lavadas y sin cortar, luego, cúbrala
con láminas de queso parmesano. Acompañe
con una buena vinagreta. La proporción
ideal para prepararla son tres partes de aceite
por una de vinagre. Recuerde que un toque de hierbas
y unas gotas de limón o aceto y mucha pimienta
son fundamentales.
Vinagreta: mezcle 4 hojas de laurel, 2 cucharadas
de tomillo seco, 2 cucharadas de romero seco,
1 cucharada de orégano seco, machaque bien
todos los ingredientes y agregue pimienta rosa
y negra en grano. Para que quede perfecta, va
un dato: primero se incorpora la sal y las hierbas,
después el vinagre y por último
el aceite, para que la sal pueda disolverse.
Fotos: Inés
Tanoira. Agradecemos al restaurante De la Terraza, Gurruchaga
1824,
Capital Federal.
La calidez de los ambientes internos se
contraponen con los colores utilizados para el exterior. Macetas
con reminiscencia antigua otorgan un toque italianizante que
se profundiza con el ocre de las paredes. La escalera de líneas
puras es el eje de una terraza que invita al descanso.
El rincón de la bodega merece un
fuerte aplauso. El ingenio es el gran ganador. El panel realizado
en malla de hierro adquiere otra dimensión al estar tapizado
con corchos. Las botellas, colocadas por el pico e intercaladas
al voleo, otorgan cierta sensación de movimiento a la
pared. El ladrillo dejado a la vista acompaña el estilo
acogedor de este ambiente que se completa con la madera del
mobiliario.