|
Masa
golpeada
(Para 5 docenas)
1/2 kg de harina; 1 cucharadita de sal; 3 cucharadas
de aceite; 50 g de manteca; agua tibia; aceite para
pincelar.
Relleno
250 g de ricota; 1 taza de espinaca hervida y picada;
1/2 taza de queso rallado; 1 cebolla picada y rehogada
en manteca; sal, pimienta y nuez moscada.
1.
Integre los ingredientes del relleno. Para la masa,
cierna la harina con la sal y ponga en un bol. Coloque
en el centro la manteca derretida, el aceite y un poquito
de agua tibia. Una los ingredientes hasta obtener una
masa blanda. Amase enérgicamente y golpéela
hasta que se despegue de los dedos y la mesada. Forme
un bollo, unte ligeramente con manteca y ubíquelo
dentro de un recipiente tibio. Deje reposar 20’.
Pincele con aceite y luego divida la masa en tres bollitos.
Estire cada uno con el palote sobre la mesada enharinada,
hasta que quede bien fina. Desligue las manos debajo
de la masa y continúe estirando desde el centro
hacia fuera con la yema de los dedos y las palmas, formando
un círculo grande. La masa debe quedar casi transparente
en los bordes y un poquito más gruesa en el centro.
Pincele los círculos con aceite. Coloque el relleno
siguiendo el contorno de cada círculo, formando
un chorizo de no más de 3 cm de grosor y dejando
alrededor un borde libre del ancho de una mano. Doble
el borde de masa sobre el relleno. Enrolle dando a la
masa un estironcito hacia atrás en cada vuelta,
hasta que el círculo se termine de afinar y se
rompa en el centro. Queda un cordón circular
de masa y relleno.
2.Pase
el canto de la mano por harina y marque el cilindro
cada 4 o 5 cm. Corte por las marcas, siempre con el
canto de la mano enharinado.
3.Quedarán
porciones cerradas de ambos lados por una tirita de
masa aplastada. Con el dedo índice hunda la tirita
en el centro de cada lado para formar los ombligos característicos
y achate los knishes.
4.Acomode
en una placa y rocíe con aceite. Lleve al horno
precalentado (más fuerte que moderado) de 20
a 25’, hasta que se cocinen sin dorarse. Sirva
tibios o calientes.

|