Empieza el nuevo año y con él, el tiempo de hacer proyectos para el 2008. Entre los futuros planes, muchos estudiantes, apuntan en su lista un viaje al extranjero para sumar a su formación secundaria o de grado, una experiencia académica que los enriquezca y marque una diferencia competitiva respecto de sus pares.
Por eso, en la actualidad, una infinidad de fundaciones, ONG y organismos estatales promueven el contacto de alumnos secundarios y universitarios con el exterior, ya sea para cursar un año o sólo algunas materias, o cursos específicos. Y como, por lo general, este tipo de intercambios y convenios internacionales suelen ser demasiado costosos para residentes de un país como la Argentina, devaluado respecto del dólar y el euro, las becas constituyen un recurso que es imprescindible evaluar.
Aventura for export
Por sus cuantiosas ventajas, es sabido que una beca en otro país es garantía de un mejor futuro académico y laboral, además de ser una experiencia personal inolvidable. El alumnado bien lo sabe. Rocío Roza Uribe, de Bahía Blanca, quien viajó a realizar una beca a Laytonsville, Maryland, Estados Unidos, a través de la empresa Cargill Inc. y AFS Programas Interculturales, comenta: “Muchas cosas cambiaron desde que llegué tres meses atrás. Siento que he crecido más que lo que hubiera crecido en un año si me quedaba en mi país. Esta experiencia no solo me ayudó a entender más a la gente, sino a mí misma. Son muchas las historias de vida para contar y las personas dispuestas a compartirlas. He tenido la oportunidad de estar en un aula con chicos de todas partes del mundo, y de recorrer los mismos pasillos que alumnos de 34 nacionalidades diferentes. Definitivamente, es la diversidad cultural el mayor tesoro de Estados Unidos, y lo que más disfruto es aprender de cada uno de ellos, compartiendo vivencias, historias de inmigración, dejando de lado prejuicios, ignorando prototipos y enriqueciéndome con lo bueno de cada creencia”. Antonella Girardi, de Tandil, quien está becada en Lawton, Michigan, agrega: “A pesar de que hace solo cuatro meses que dejé mi país y empecé a vivir esta experiencia, siento que crecí y aprendí más que cualquier otros cuatro meses en mi vida”. Más allá del entusiasmo que demuestran los chicos, vale destacar que cuesta, al principio, adaptarse a nuevos horarios, reglas y costumbres. Andrés Marconato, quien también se encuentra en USA, más precisamente en Fargo, North Dakota, cuenta: “Quizás a lo que más me costó acostumbrarme fue a tener que asistir a seis cursos distintos diariamente, con gente diferente; a la larga, uno se acostumbra y se da cuenta de lo bueno que es, pero al principio, me costó un poco adaptarme”.
Como ellos, muchos escolares argentinos que cursan el Polimodal parten cada año hacia los más diversos destinos. Así es como llegan a instituciones y empresas, como Youth for Understanding (YFU) International Exchange (Juventud para el Entendimiento, Intercambio Internacional), organización educativa dedicada a promover el entendimiento internacional y la paz mundial a través de la convivencia de estudiantes secundarios de entre 15 y 18 años de otras culturas. Maricruz León, Outbound Cordinator (coordinadora de salidas) de YFU anuncia: “Alemania ha decidido establecer un sistema de becas (Eric Simon) para que puedan participar jóvenes que no tienen la posibilidad de pagar la totalidad de un programa de intercambio. Se ofrecerá un total de seis para toda Latinoamérica. A cada una de las ocho oficinas nacionales latinoamericanas se dará la oportunidad de que presenten dos candidatos que reúnan las condiciones. De los 16 estudiantes que participan, seis serán elegidos y becados parcialmente para que realicen un intercambio por un año, a partir de julio de 2008 (el 15 de marzo de 2008 es la fecha límite para postularse)”.
Para quienes estén interesados en un intercambio propiamente dicho, la mejor opción es un programa de convivencia en el seno de una familia voluntaria, con asistencia regular a una institución educativa. “En un mundo tan interconectado culturalmente a través de las telecomunicaciones, el comercio y el transporte, los argentinos nos hemos encontrado cada vez con mayor frecuencia viviendo y trabajando en un ambiente global. Para competir de manera exitosa en el mercado laboral de hoy en día, los jóvenes deben incorporarse a un ambiente profesional y a una madurez personal con perspectivas globales, con la habilidad de tratar con gente diversa y con la avidez para encarar los desafíos de nuestros tiempos”, asegura Paula Magaldi, coordinadora de prensa y relaciones internacionales de AFS Programas Interculturales que, sólo en 2006 invirtió 900 mil pesos en la educación de jóvenes estudiantes argentinos cuyas familias no contaban con los medios económicos para solventar sus experiencias educativas en el exterior. “El programa de intercambio de AFS (para estudiantes regulares del colegio secundario, de entre 15 y 18 años, que no hayan repetido ningún año) busca construir generaciones futuras de líderes que posean las habilidades, destrezas y la sensibilidad cultural que se requieren para ser líderes pensantes, trabajadores e innovadores”, concluye. Tiene una duración de 2, 6 u 11 meses y los destinos disponibles son: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Costa Rica, Dinamarca, Estados Unidos, Egipto, Francia, Finlandia, Gran Bretaña, Hong Kong, Islandia, Italia, Japón, Malasia, México, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, Sudáfrica, Suiza, Turquía, Tailandia y Suecia.
Un plus para universitarios
También para estudiantes de grado, las becas resultan un recurso valiosísimo a la hora de formarse marcando una brecha respecto del estudiante universitario medio en la Argentina. “Les conviene optar por aquellos programas de becas que, a su retorno, les garanticen el reconocimiento de los estudios cursados en la universidad de destino y, de esa manera, puedan insertarse nuevamente en el normal dictado de su currícula”, considera Mariano Gárate, médico veterinario, secretario de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR); y agrega: “Pero a muchos no les preocupa atrasarse en sus carreras si ven la posibilidad de realizar una experiencia a través de una beca de grado en el exterior. Entienden que el valor agregado a su formación va a ser mucho más importante que haber perdido uno o dos cuatrimestres. En general, los programas de becas de grado se plantean para quienes hayan cursado y aprobado el 70% de su carrera”.
Gárate rompe con un mito muy arraigado, como es el que afirma que la obtención de una beca depende del promedio académico y del manejo de un idioma, principalmente. “La tendencia indica que la valoración se hace sobre un análisis integral de los currículum vitae, o sea, pesan antecedentes como charlas y/o jornadas académicas extracurriculares, si poseen participación como auxiliar en alguna cátedra, si el candidato colaboró en algún proyecto de investigación, si ha tenido participación institucional y si cuenta con otros antecedentes que reflejen actividades sociales y/o culturales por fuera de la universidad”, detalla.
Los pros de realizar una beca en el exterior son múltiples. “Los estudiantes no sólo tienen la posibilidad de adquirir conocimientos académicos impartidos por docentes de universidades extranjeras, sino que también se integran durante varios meses a una comunidad que, desde el punto de vista social y cultural, seguramente es muy diferente a la nuestra; todo esto genera un crecimiento humano importante, que se va a reflejar al momento de ser graduados. Ya sea para el desempeño profesional en la actividad privada, o si deciden seguir en el ámbito de la función pública como docentes o desde otro organismo, el haber sido becado en el exterior otorga un plus en el currículum vitae pero, además, en su futura agenda de relaciones y de contactos para desenvolverse como profesionales”, adiciona.
Para todos los gustos
Cursar una beca en Australia es muy popular por estos días. De hecho, uno de cada 10 estudiantes que estudia fuera de su país, lo hace allí, ya que como destino, ofrece una amplia gama de cursos de alta calidad. En el año 2007, más de 400 mil estudiantes provenientes de 200 países se matricularon en instituciones australianas. “Tiene una gran reputación a nivel internacional por su sistema articulado de convalidación de estudios, reconocimiento de las calificaciones, garantía de la calidad de la educación y en la protección del estudiante internacional como consumidor. Australia es uno de los pocos países del mundo donde tiene protección y garantía de su educación apoyada por una ley”, subraya Norma Ramiro, asesora comercial de The Australian Trade Commission (Austrade) Buenos Aires.
Eso sí, las becas allí no abundan; hay que aprender a buscarlas y verificar, punto por punto, si se cumplen o no los requisitos para postularse. Adriana Rocha, directora de Australia & New Zealand Education, empresa con sede en el país, que representa a universidades de Australia y Nueva Zelanda, revela: “La cantidad de becas disponibles para los estudiantes internacionales es limitada y la competencia es enorme. Quienes tengan pensado presentarse para una deberán asegurarse de cumplir criterios específicos de selección, incluyendo términos y condiciones, además de presentarse en los tiempos especificados. Las becas son ofrecidas por el gobierno australiano, los gobiernos de los países de origen y por instituciones educativas y organizaciones privadas australianas. En Nueva Zelanda la oferta es similar; las becas proporcionan el apoyo financiero para cubrir los gastos académicos a estudiantes de países designados que deseen realizar programas de investigación a nivel de Doctorado”.
Por otra parte, quienes deseen cursar en Estados Unidos, deben tener en cuenta que, al menos para International Doorway to Education & Athletics, “las becas son otorgadas de acuerdo al potencial académico del alumno teniendo en cuenta, además, su deseo de compartir ideas y experiencias conjuntamente con estudiantes de diferentes países del mundo dentro de la comunidad universitaria”, plantea Alejandro Pozzi, director de admisiones. “Asimismo, esta experiencia permite a los becarios desarrollarse académicamente en instituciones de los Estados Unidos y lograr el objetivo de obtener un título con amplio reconocimiento en el mercado laboral internacional”, añade.
Respecto del aprendizaje de idiomas, específicamente, Willie Carballo, titular de European School Consultant (ESC) Organization, destaca: “La escuela de hotelería suiza HIM (Hotel Institut Montreux) otorgará durante 2008 y 2009, becas para el curso preparatorio de idiomas para entrar a la carrera de hotelería, a asociados o hijos de asociados de las asociaciones de hoteles de la Argentina. Están especialmente dirigidas al interior del país, ya que lo que intentan los suizos es incentivar a estudiantes de las provincias argentinas a capacitarse en ese país. Consisten en programas de 4, 6 u 8 semanas, con estadía y pensión completa”.
Los intercambios con colegios secundarios y universidades extranjeras son una inversión 100% beneficiosa. Mariano Gárate, secretario de Relaciones Internacionales de la UNR concluye: “Es una apuesta al presente y al futuro, dado que estamos viviendo en una sociedad globalizada que exige una visión multicultural, integracionista y multilingüística, y los expone a nuevos desafíos”. N
|